La costa atlántica para dos
Este viaje siempre comienza con el agua. Un puerto que despierta a la luz de la mañana, una embarcación que se aleja del muelle, una isla que marca su ritmo con las primeras vueltas de los pedales, un estuario que se abre al Atlántico como una profunda inspiración. Diseñado para dos personas, este itinerario entrelaza travesías y ambientes: ciudades marítimas, marismas, una arquitectura característica y horizontes que parecen infinitos. Una forma diferente de descubrir la costa atlántica: más sensible que la típica experiencia costera, más contemplativa que la turística.