Charente en movimiento: de la imagen al océano
Este recorrido se desarrolla como una travesía. En lugar de saltar de un lugar a otro, se sigue un hilo conductor natural, marcado por el río, sus usos y sus paisajes.
Se entra en la Charente a través de una línea de tinta y se sale de ella de cara al Atlántico. Entre medias, un río que se recorre casi sin darse cuenta: desde Angulema hasta Rochefort, pasando por Cognac y Saintes, el paisaje cambia, se abre y se ensancha. Cada parada ofrece una nueva perspectiva, sin dejar de ser fácilmente accesible en tren o mediante medios de transporte sostenibles.