Escapada romántica a Burdeos
En Burdeos, el tiempo adquiere una textura diferente. La luz dorada se derrama sobre las fachadas del siglo XVIII, el Garona murmura más abajo y las copas tintinean suavemente en las terrazas calentadas por el sol. Esta escapada para dos es una invitación a descubrir la ciudad tal y como merece ser vivida: sin prisas, con todos los sentidos despiertos. Pasear por calles empedradas, descubrir el vino como una experiencia cultural, llegar a los viñedos en tren, dejarse llevar por el río a la hora dorada… Burdeos se revela, día tras día, a quienes se toman su tiempo.